¿Cómo prevenir la obesidad infantil con una alimentación equilibrada y ejercicio físico?

¿Cómo prevenir la obesidad infantil con una alimentación equilibrada y ejercicio físico?

En la actualidad, nos encontramos con uno de los mayores problemas de salud más graves en el siglo XXI, en este caso en niños, la obesidad infantil, que consiste en la acumulación excesiva de grasa corporal, en el tejido adiposo, la cual puede percibirse por el aumento del peso corporal cuando el mismo supera el 20% del peso ideal, según la edad, la talla y el sexo del niño en cuestión. Es una de las enfermedades que más alarma a padres y médicos debido a las consecuencias perjudiciales que trae, provocada por una mala alimentación y poco equilibrada, el sedentarismo debido a las últimas tecnologías, el escaso ejercicio físico y el poco tiempo que tienen algunos padres. Por eso, en este artículo, vamos a dar las claves de cómo prevenir la obesidad infantil con una alimentación equilibrada y ejercicio físico con consejos y lo que se debe evitar.

    Para ello, debe haber un control sobre los niños en sus horarios, comidas y actividades para evitar que comiencen con la obesidad desde que son pequeños. Las causas son debidas a varios factores, es aconsejable predicar con el ejemplo si queremos que el niño evite malos hábitos de alimentación y comience con ejercicio físico, que se produce debido al consumo elevado de alimentos con mucho contenido energético. Al igual que la ingesta insuficiente de verduras, fruta y pescado. Una alimentación desordenada y picando entre horas, es otro factor negativo, como practicar poco ejercicio físico.

Hay muchas maneras de prevenir la obesidad infantil con una alimentación equilibrada y ejercicio físico, a continuación vamos a desarrollar unos consejos útiles para evitar este problema:

1.    Comer en familia, de esta forma, el niño coge un hábito de alimentación saludable, hace una alimentación equilibrada y ordenada, dividida en las cinco comidas diarias recomendadas, además de compartir momentos y aprovechar para una buena comunicación familiar. Es beneficioso que todos los miembros de la familia se involucren en las actividades relacionadas con la alimentación, tal como hacer la compra, decidir el menú semanal, preparar y cocinar los alimentos, pues es una manera de aportar todos algo, estar de acuerdo en lo que se hace y crear buena relación entre la familia.

 2.    El desayuno es la comida más importante del día, evitando dulces y bollería industrial -haciendo alguna excepción-, y dando importancia a los yogures, leche, zumos (preferiblemente sin azúcar), pan o galletas, cereales y fruta para tener un desayuno completo y dedicándole entre 15 y 20 minutos para digerirlo bien.

3.    Una alimentación equilibrada es la base de una buena alimentación, por lo que es aconsejable inculcar a los niños una correcta alimentación siguiendo las pautas de la pirámide alimenticia infantil para cubrir sus necesidades nutricionales. También importante es comer de todo, sobre todo verduras, frutas, pan, legumbres y evitar el consumo excesivo de carnes y grasas. Evitando el picoteo entre horas debido a que el organismo se descontrola y es una de las mayores causas de obesidad.

 4.    Moderar el consumo de sal y productos ricos en azúcares, es decir, reducir el consumo de sal a menos de 5 gramos al día y utilizar sal yodada. Por otro lado evitar el consumo de azúcar, tanto en gominolas, como en dulces, pues es uno de los motivos de la obesidad infantil por sus habituales ingestas.

 5.    Beber agua es de vital importancia, se debe acostumbrar a los niños a tomarla en cada comida y a lo largo del día, y evitar el consumo de bebidas azucaradas que no aportan nada al organismo, solo calorías e incluso dolores abdominales.

 6.    Evitar el uso del coche familiar para realizar actividades, es recomendable caminar, usar la bicicleta, pues así es una manera de hacer ejercicio físico en familia y, por otro lado, evitar contaminación con el coche y ahorrar en gasolina.

 7.    Dedicar más tiempo al ejercicio físico, dejar de lado la televisión y la consola, y salir con los niños a pasear, a jugar al parque, coger el hábito de realizar diferentes actividades al aire libre para que conecten con la naturaleza y eviten el sedentarismo. Es importante que lo hagan con regularidad para que lo vean como algo cotidiano, al menos durante 20 minutos al día y aprendan a socializarse con el resto de niños y niñas cuando realizan actividades en grupo.

 8.    Predicar con el ejemplo, los niños imitan lo que hacen los mayores, por lo que debemos enseñarles que una alimentación equilibrada y practicar ejercicio, es beneficioso para nuestra salud y la manera de evitar la obesidad, así que somos los primeros que tenemos que comenzar con esto y que ellos nos vean como referentes. Debemos dar un buen ejemplo y así saldremos todos beneficiados.

 

La obesidad infantil tiene unas consecuencias negativas sobre la salud de los pequeños, tanto psicosociales (discriminación, pérdida de autoestima y trastornos de la alimentación son los más comunes) como físicas (molestias respiratorias, alteraciones en el cuerpo). No solo se produce de manera inmediata, sino también a largo plazo, como puede ser diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, incluso algún cáncer. Por lo que debemos proteger a nuestros hijos y controlar su día a día, enseñándoles lo que es bueno para su salud y cómo deben comportarse para prevenir la obesidad infantil con una alimentación equilibrada y ejercicio físico.

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